5 claves para fidelizar clientes en la farmacia

Conseguir que una persona entre por primera vez en tu farmacia es importante.

Conseguir que decida volver es mucho más valioso.

La fidelización no debería depender únicamente de descuentos, tarjetas de puntos o promociones. En farmacia, la confianza se construye principalmente a través de una buena experiencia, un consejo profesional y una atención coherente cada vez que el usuario vuelve.

Estas son cinco claves para trabajarla.

1. Conoce a tus usuarios, pero utiliza sus datos con criterio

Personalizar la atención puede marcar una gran diferencia.

Recordar una necesidad anterior o preguntar cómo ha evolucionado una recomendación transmite cercanía y permite ofrecer un mejor servicio.

Pero debemos tener cuidado con la información que almacenamos.

En una farmacia, determinados datos sobre medicamentos, patologías o necesidades pueden revelar información relacionada con la salud.

Por eso, cualquier sistema de fidelización o CRM debe cumplir la normativa de protección de datos y utilizar únicamente la información necesaria para la finalidad correspondiente.

La Agencia Española de Protección de Datos recuerda que los datos de salud tienen una protección especial.

Personalizar sí.

Recopilar información innecesaria, no.

2. Consigue que la experiencia sea buena siempre

La fidelización no depende de una única conversación excelente.

Depende de que el usuario encuentre un nivel de atención similar cada vez que entra.

Eso incluye:

  • Escucha.
  • Buen consejo.
  • Rapidez.
  • Resolución de problemas.
  • Claridad al explicar.
  • Trato profesional.
  • Privacidad cuando sea necesaria.

Aquí cobra importancia todo el equipo.

Si una persona recibe un consejo excelente un día y una atención completamente distinta al siguiente, resulta más difícil construir confianza.

Los protocolos pueden ayudar a establecer unos criterios comunes. Puedes ampliar este punto en nuestra guía para utilizar protocolos de consejo en farmacia.

3. Da un motivo para volver más allá del precio

Competir únicamente mediante descuentos es difícil de mantener y, además, cualquier farmacia puede replicarlo.

Hay elementos mucho más diferenciales:

  • Especialización.
  • Seguimiento.
  • Servicios.
  • Disponibilidad.
  • Conocimiento del equipo.
  • Buen asesoramiento.

Por ejemplo, una farmacia especializada en dermofarmacia puede diferenciarse porque el usuario sabe que encontrará un equipo capaz de valorar su rutina y hacer seguimiento.

Otra puede hacerlo mediante ortopedia, nutrición o salud capilar.

La fidelización aumenta cuando la persona piensa:

“Para esto, prefiero ir a mi farmacia.”

Puedes ampliar cómo desarrollar áreas concretas en nuestro artículo sobre gestión de la farmacia por categorías.

4. Haz seguimiento cuando tenga sentido

Una de las grandes ventajas de la farmacia es la recurrencia.

Muchos usuarios vuelven con frecuencia.

Aprovecha esa cercanía.

Si recomendaste una rutina, un producto o una medida de autocuidado, puedes preguntar:

“¿Qué tal te ha funcionado?”

“¿Has notado mejoría?”

“¿Te produjo alguna molestia?”

Este pequeño gesto permite ajustar la recomendación y demuestra que la atención no terminó en el momento de la venta.

Eso sí: el seguimiento debe hacerse con naturalidad y respetando siempre la privacidad.

En nuestro artículo sobre 5 tips para aportar valor al usuario y conseguir que vuelva profundizamos precisamente en esta parte del consejo.

5. Mide por qué vuelven —o por qué no vuelven—

Un programa de fidelización puede ser útil, pero antes de crearlo conviene saber qué quieres conseguir.

No midas únicamente cuántas tarjetas has entregado.

Puedes observar:

  • Recurrencia.
  • Satisfacción.
  • Reclamaciones.
  • Resultados de determinadas categorías.
  • Participación en servicios o campañas.
  • Comentarios del usuario.
  • Evolución de la experiencia.

También puedes preguntar directamente.

Una pregunta sencilla como:

“¿Hay algo que podamos mejorar?”

puede aportar información que ningún cuadro de datos muestra.

Y lo importante no es únicamente pedir feedback.

Es hacer algo con él.

¿Son útiles los programas de puntos?

Pueden serlo, pero no deberían convertirse en el centro de la estrategia.

Descuentos, ventajas, comunicaciones o programas de fidelización pueden complementar la experiencia.

Pero una tarjeta de puntos difícilmente compensará:

  • Una mala atención.
  • Recomendaciones poco personalizadas.
  • Falta de stock frecuente.
  • Un equipo que no transmite confianza.
  • Problemas que nunca se resuelven.

Primero construye una experiencia que merezca fidelidad.

Después puedes utilizar herramientas comerciales para reforzarla.

Comunicación: relevante antes que constante

El artículo original recomienda mantener una comunicación “constante”.

Yo cambiaría esa idea.

No necesitas enviar más mensajes.

Necesitas enviar mensajes que tengan sentido para quien los recibe.

Una comunicación útil puede informar sobre:

  • Un nuevo servicio.
  • Una campaña sanitaria.
  • Una actividad.
  • Una categoría relevante.
  • Contenido educativo.

Siempre respetando la normativa aplicable al uso de datos personales y comunicaciones comerciales.

La AEPD recuerda que el consentimiento utilizado para determinados tratamientos de datos debe poder demostrarse y ser revocable. (aepd.es)

El equipo es la verdadera herramienta de fidelización

Puedes invertir en tecnología, campañas o programas de puntos.

Pero buena parte de la fidelización sigue ocurriendo en el mostrador.

Cuando el equipo sabe:

Preguntar.

Escuchar.

Recomendar.

Explicar.

Hacer seguimiento.

el usuario percibe un valor que resulta difícil encontrar en otro lugar.

Por eso, Liceo para farmacias trabaja actualmente la fidelización precisamente desde el desarrollo del equipo y la mejora del consejo. (liceodefarmacia.com)

Cinco claves para que el usuario quiera volver

En resumen:

1. Conoce al usuario respetando sus datos.

2. Mantén una experiencia coherente.

3. Diferénciate por valor, no solo por precio.

4. Haz seguimiento.

5. Escucha y mide.

La fidelización no consiste en conseguir que una persona vuelva porque tiene un descuento pendiente.

Consiste en conseguir que vuelva porque confía en la farmacia y en las personas que la atienden.