Érase una vez una botica...
El germen de Liceo nace en una farmacia de Sevilla. Motivados por el afán de atender mejor a las personas que acudían a su farmacia.
Inmaculada Portero organizó Formaciones continuas para su equipo. Al poco tiempo de instaurar esta práctica la farmacia empezó a ver aumentar su rentabilidad. Poco a poco otros farmacéuticos empezaron a solicitar a Inmaculada para formar a sus equipos, y el boca a boca hizo que cada vez más farmacias mostrasen su interés.
Así nace Liceo de Farmacia. Con la intención de llevar ese conocimiento a todas las farmacias, haciendo mejores boticas para las personas, los equipos y los titulares.

