Actuación farmacéutica frente a las picaduras de mosquito

Las picaduras de mosquito suelen provocar reacciones leves y localizadas, como picor, enrojecimiento e inflamación.
Estas molestias aparecen como respuesta a las sustancias presentes en la saliva que la hembra del mosquito introduce durante la picadura.
Desde la farmacia podemos actuar en dos direcciones: prevenir nuevas picaduras y aliviar los síntomas cuando ya se han producido.
¿Cómo prevenir las picaduras?
La prevención cobra especial importancia en zonas donde los mosquitos pueden transmitir enfermedades como dengue, zika, chikungunya o fiebre del Nilo Occidental.
Una de las medidas más eficaces es utilizar un repelente de insectos autorizado.
La AEMPS incluye entre las sustancias activas con eficacia probada:
- DEET.
- Icaridina.
- IR3535.
- Citriodiol.
La elección debe hacerse según la edad, destino, duración de la exposición y las instrucciones específicas de cada producto. Además, los repelentes deben utilizarse siempre siguiendo las indicaciones de su etiquetado.
Puedes ampliar esta parte en nuestro artículo sobre los tipos de repelentes de mosquitos disponibles en farmacia.
Otras medidas para evitar las picaduras
Además del repelente, podemos recomendar:
- Utilizar ropa que cubra la mayor parte posible de la piel.
- Instalar mosquiteras en puertas y ventanas.
- Evitar acumulaciones de agua en macetas, cubos o recipientes.
- Seguir las recomendaciones sanitarias específicas del destino cuando se viaja.
No mantendría la recomendación del artículo antiguo de evitar únicamente el amanecer y el atardecer, porque la actividad depende de la especie de mosquito. Por ejemplo, algunos Aedes pueden picar principalmente durante el día.
¿Qué hacer después de una picadura de mosquito?
Cuando la reacción es leve, el objetivo es reducir el picor y la inflamación.
Podemos recomendar:
Limpiar la zona
Lavar suavemente con agua y jabón ayuda a mantener limpia la piel, especialmente si el usuario se ha rascado.
Aplicar frío
Una compresa fría o hielo envuelto en un paño durante unos minutos puede reducir la inflamación y aliviar el picor.
El hielo no debe aplicarse directamente sobre la piel.
Evitar rascarse
Rascar aumenta la irritación y puede provocar pequeñas heridas que favorezcan una infección secundaria.
Especialmente en niños, conviene mantener las uñas cortas y vigilar el rascado.
¿Qué tratamientos podemos recomendar?
La elección depende de la intensidad de la reacción, la edad y las características del usuario.
En determinadas situaciones pueden emplearse tratamientos destinados a reducir el picor o la inflamación, pero no todos son adecuados para cualquier persona ni todas las picaduras necesitan medicación.
Por eso, antes de recomendar conviene preguntar:
- ¿Quién ha sufrido la picadura?
- ¿Cuándo ocurrió?
- ¿Cuántas picaduras hay?
- ¿Qué síntomas presenta?
- ¿La reacción está aumentando?
- ¿Existe alguna enfermedad o tratamiento previo?
Evitaría además presentar los antihistamínicos tópicos como solución general, especialmente en zonas que van a exponerse al sol, y priorizaría medidas sencillas cuando la reacción es leve.
En el curso de Mosquitos de Liceo de Farmacia se trabajan específicamente las medidas de prevención, los repelentes, el tratamiento de las picaduras, los grupos de riesgo y los protocolos de consejo desde el mostrador.
Especial atención en niños
En niños debemos comprobar siempre:
- Edad.
- Producto que queremos recomendar.
- Zona donde se aplicará.
- Número de picaduras.
- Intensidad de la reacción.
También es especialmente importante seguir las restricciones de edad y frecuencia de aplicación del repelente concreto, en lugar de utilizar una recomendación general para todos los productos.
La AEMPS recuerda que estas condiciones deben consultarse siempre en el etiquetado del repelente autorizado.
¿Cuándo debemos derivar?
La mayoría de las picaduras pueden manejarse con medidas sencillas.
Sin embargo, debemos recomendar valoración sanitaria cuando aparece:
- Hinchazón muy extensa.
- Dolor o inflamación que empeoran progresivamente.
- Pus o signos de infección.
- Fiebre.
- Mal estado general.
- Síntomas que aparecen después de una picadura durante un viaje a una zona de riesgo.
Y debemos considerar una urgencia si aparecen signos de reacción alérgica grave, como:
- Dificultad para respirar.
- Hinchazón de labios, lengua o garganta.
- Mareo intenso o pérdida de conocimiento.
- Reacción generalizada de rápida evolución.
El papel de la farmacia frente a las picaduras
El consejo farmacéutico no debería limitarse a recomendar algo para aliviar el picor.
También podemos ayudar al usuario a elegir correctamente el repelente, aplicarlo de forma segura, reconocer una reacción normal y detectar cuándo la picadura necesita valoración médica.
La prevención sigue siendo especialmente importante.
Porque, frente a los mosquitos, una buena actuación desde la farmacia empieza muchas veces antes de que se produzca la picadura.