Astenia primaveral: síntomas y cómo aliviar el cansancio

síntomas de la astenia primaveral

Con la llegada de la primavera algunas personas empiezan a notar más cansancio, somnolencia, falta de energía o dificultad para concentrarse.

Es lo que habitualmente conocemos como astenia primaveral.

Pero hay algo importante que debemos aclarar: la astenia primaveral no se considera una enfermedad ni existe como un diagnóstico médico específico.

Se utiliza este término para describir un conjunto de síntomas leves y pasajeros que algunas personas relacionan con la adaptación a los cambios de horario, temperatura, luz y rutinas propios de esta época del año.

Desde la farmacia podemos ayudar a valorar los síntomas, recomendar hábitos saludables y, sobre todo, detectar cuándo ese cansancio puede tener otra causa y necesita valoración médica.

¿Qué es la astenia primaveral?

La astenia es una sensación de falta de energía o debilidad que puede dificultar la realización de las actividades habituales.

Cuando esta sensación aparece coincidiendo con el cambio de estación y desaparece en poco tiempo, suele utilizarse la expresión “astenia primaveral”.

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia explica que no se considera una patología y que estos síntomas pueden formar parte de un periodo de adaptación a los cambios ambientales de la primavera.

Puedes ampliar la información en la página de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia sobre astenia primaveral.

¿Cuáles son los síntomas de la astenia primaveral?

No todas las personas presentan los mismos síntomas.

Los más habituales son:

  • Cansancio.
  • Falta de energía.
  • Somnolencia durante el día.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Apatía.
  • Irritabilidad.
  • Alteraciones del sueño.
  • Menor motivación.
  • Cefalea ocasional.
  • Cambios en el apetito.

Por lo general, se trata de síntomas leves y transitorios.

Si son intensos, duran varias semanas o interfieren mucho en la vida diaria, no deberíamos atribuirlos automáticamente a la primavera.

¿Cuánto dura la astenia primaveral?

Cuando realmente estamos ante un proceso de adaptación estacional, los síntomas suelen durar unos días o alrededor de dos semanas.

A medida que el organismo se adapta a los nuevos horarios, temperaturas y horas de luz, deberían ir desapareciendo.

Por eso, una sensación de cansancio que se mantiene durante semanas o empeora progresivamente necesita una valoración diferente.

¿Por qué podemos sentirnos más cansados en primavera?

No existe una causa única demostrada que explique la llamada astenia primaveral.

Probablemente intervienen diferentes cambios que coinciden en esta época.

Más horas de luz

Con la primavera aumenta el número de horas de luz diaria.

Esto puede influir en nuestros ritmos circadianos, que regulan procesos como el sueño y la vigilia.

El organismo necesita un periodo de adaptación a estos cambios.

Cambio de hora

El cambio al horario de verano también puede modificar temporalmente los horarios de sueño.

Durante algunos días podemos dormir peor o sentir más somnolencia durante el día.

Cambios de temperatura

Las temperaturas empiezan a subir y, en algunos momentos, pueden hacerlo de forma bastante brusca.

Esto también obliga al organismo a adaptarse a nuevas condiciones ambientales.

Cambios en las rutinas

Más horas de luz suelen significar también cambios en:

  • Horarios.
  • Actividad física.
  • Vida social.
  • Alimentación.
  • Horas de sueño.

Si estos cambios reducen el descanso, el cansancio puede aumentar.

La alergia también puede explicar parte del cansancio

La primavera coincide además con el aumento de determinados pólenes.

Una persona con alergia puede presentar:

  • Congestión nasal.
  • Estornudos.
  • Picor.
  • Lagrimeo.
  • Tos.
  • Alteraciones del sueño.
  • Cansancio durante el día.

Por eso, antes de asumir que existe astenia primaveral conviene valorar si hay síntomas de alergia estacional.

También debemos tener en cuenta que algunos antihistamínicos pueden producir somnolencia.

Si quieres profundizar en este tema, puedes consultar nuestro artículo sobre alergia y farmacia o el curso de Antihistamínicos de Liceo de Farmacia, donde se trabajan los principales tratamientos y el consejo desde el mostrador.

Astenia primaveral y sueño

Dormir mal puede producir prácticamente todos los síntomas que asociamos a la astenia:

  • Cansancio.
  • Falta de concentración.
  • Irritabilidad.
  • Somnolencia.
  • Menor rendimiento.

Por eso, antes de recomendar cualquier producto conviene preguntar cómo está durmiendo el usuario.

Mantener horarios regulares y una buena higiene del sueño puede ayudar al organismo a adaptarse mejor al cambio de estación.

En el curso de Sueño e insomnio de Liceo de Farmacia se trabajan las principales alteraciones del sueño, las medidas de higiene, los tratamientos disponibles y los criterios de derivación.

¿Cómo aliviar los síntomas de la astenia primaveral?

En la mayoría de los casos no existe un tratamiento específico.

Las medidas más importantes son bastante sencillas.

Mantener horarios regulares

Intenta acostarte y levantarte aproximadamente a la misma hora.

Los horarios regulares ayudan a estabilizar el ritmo sueño-vigilia.

Dormir lo suficiente

Reducir horas de sueño para aprovechar que los días son más largos puede aumentar todavía más la sensación de cansancio.

El descanso sigue siendo fundamental.

Realizar ejercicio físico

La actividad física moderada y regular puede ayudar a mejorar el descanso, el estado de ánimo y la sensación general de bienestar.

No es necesario realizar ejercicio intenso.

Caminar, montar en bicicleta o realizar alguna actividad adaptada a cada persona puede ser suficiente.

Mantener una alimentación equilibrada

No existe una “dieta contra la astenia primaveral”.

Lo recomendable es mantener una alimentación variada con:

  • Frutas.
  • Verduras.
  • Legumbres.
  • Cereales integrales.
  • Frutos secos.
  • Fuentes adecuadas de proteínas.

También conviene mantener una hidratación suficiente, especialmente cuando empiezan a subir las temperaturas.

¿Necesitamos vitaminas para la astenia primaveral?

No necesariamente.

Sentirse cansado unos días no significa automáticamente que exista un déficit de vitaminas o minerales.

Una persona sana que mantiene una alimentación equilibrada no debería utilizar suplementos vitamínicos de forma rutinaria únicamente porque haya llegado la primavera.

Los complementos pueden tener sentido cuando existe:

  • Un déficit diagnosticado.
  • Una dieta insuficiente.
  • Una necesidad nutricional concreta.
  • Una situación en la que exista una indicación adecuada.

Antes de recomendar, conviene preguntar por alimentación, medicación, síntomas y duración del cansancio.

Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre cómo abordar las vitaminas desde la farmacia.

¿Y el ginseng o los productos estimulantes?

Tampoco deberían ser la primera respuesta ante cualquier persona que llega diciendo que está cansada.

Antes de recomendar un complemento es importante valorar:

  • Edad.
  • Medicación.
  • Enfermedades previas.
  • Hipertensión.
  • Problemas de sueño.
  • Ansiedad.
  • Duración de los síntomas.

Algunos productos pueden provocar interacciones o aumentar problemas como el insomnio o el nerviosismo.

Por eso, el primer paso debería ser siempre averiguar por qué existe ese cansancio.

No todo cansancio en primavera es astenia primaveral

Este es probablemente el mensaje más importante.

El cansancio puede aparecer por muchas causas.

Por ejemplo:

  • Falta de sueño.
  • Estrés.
  • Ansiedad.
  • Anemia.
  • Alteraciones tiroideas.
  • Infecciones.
  • Déficits nutricionales.
  • Determinados medicamentos.
  • Problemas respiratorios o alergias.
  • Otras enfermedades.

Por eso, decir automáticamente “será astenia primaveral” puede retrasar la identificación de otro problema.

¿Qué podemos preguntar desde la farmacia?

Ante una persona que llega al mostrador diciendo que está más cansada de lo habitual, podemos preguntar:

  • ¿Desde cuándo se siente así?
  • ¿Duerme bien?
  • ¿Cuántas horas duerme?
  • ¿Tiene otros síntomas?
  • ¿Ha cambiado su alimentación?
  • ¿Está pasando por una época de estrés?
  • ¿Tiene síntomas de alergia?
  • ¿Ha empezado algún medicamento recientemente?
  • ¿El cansancio le impide realizar sus actividades habituales?

Estas preguntas ayudan a distinguir un malestar leve y pasajero de una situación que necesita valoración médica.

¿Cuándo debemos derivar?

Conviene recomendar valoración sanitaria cuando el cansancio:

  • Dura más de dos o tres semanas.
  • Es intenso.
  • Empeora progresivamente.
  • Impide realizar las actividades habituales.
  • Se acompaña de pérdida de peso sin explicación.
  • Aparece junto a fiebre.
  • Se acompaña de dificultad para respirar.
  • Produce mareos importantes o desmayos.
  • Se asocia a palpitaciones.
  • Va acompañado de tristeza o apatía intensa y persistente.
  • Aparece sin una causa clara.

También debemos ser más prudentes en personas mayores, embarazadas o usuarios con enfermedades crónicas.

El papel de la farmacia ante la astenia primaveral

La farmacia puede ser un buen lugar para realizar una primera valoración del cansancio.

Pero el objetivo no debería ser encontrar rápidamente “algo para dar energía”.

Antes debemos comprobar qué está ocurriendo realmente.

En muchas ocasiones será suficiente con reforzar:

  • Descanso.
  • Rutinas.
  • Alimentación.
  • Hidratación.
  • Ejercicio.

En otras, podremos descubrir síntomas de alergia, problemas de sueño o señales que necesitan derivación.

Porque la astenia primaveral suele ser un fenómeno leve y transitorio.

El cansancio persistente, en cambio, siempre merece que nos preguntemos por qué.