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Principales Enfermedades Reumáticas

No es nada raro escuchar a clientes en la farmacia que afirman tener reuma, un término que popularmente se ha extendido pero que no es del todo correcto. En realidad, no existe una enfermedad llamada reuma como tal, por lo que esta palabra se utiliza comúnmente para hacer referencia a algunas de las enfermedades o dolencias del aparato locomotor. Sin embargo, estas son patologías distintas e independientes y no tienen porqué tener una causa común. Todas ellas se engloban en el grupo de enfermedades reumáticas.

En el artículo de hoy, os hablamos de algunos de los tipos más representativos de enfermedades reumáticas.

¿Qué son las Enfermedades Reumáticas?

Las enfermedades reumáticas son aquellas relacionadas con los músculos, huesos, articulaciones y tejidos. Sin embargo, también pueden ser de carácter autoinmune, afectando a cualquier órgano de nuestro cuerpo como son la piel, el pulmón, los vasos sanguíneos, etc. Estas patologías se caracterizan por causar que estas zonas duelan, se inflamen, manifiesten rigidez, disminuya su capacidad de movimiento o presenten deformidad. Aunque este tipo de enfermedades suele ligarse a personas de avanzada edad, no son los únicos afectados por ellas. Los niños, por ejemplo, también pueden padecer alguna patología reumática, como es el caso de la artritis idiopática juvenil. 

En la gran mayoría de las enfermedades, es esencial un diagnóstico precoz para poder actuar a tiempo. Con las enfermedades reumáticas ocurre lo mismo. Como se trata de patologías que afectan a los huesos, músculos o tejidos, es muy importante detectarlas antes de que lleguen a dañar a nivel sistémico y provoque lesiones irreversibles. De lo contrario, se puede llegar a la deformidad o pérdida de la funcionalidad articular. Respecto a su tratamiento, encontramos que los principales medicamentos indicados para estas enfermedades son los analgésicos, antiinflamatorios, corticoides, antirresortivos y los inmunomoduladores sintéticos, conocidos como Fármacos Moduladores de Enfermedad (FAME). Además, en las últimas décadas se ha avanzado mucho en el campo de las terapias biológicas, por lo que contamos con un panorama más esperanzador a la hora de tratar estas patologías.

Entre las principales enfermedades reumáticas encontramos: artrosis, artritis infecciosas, artritis reumatoide, artritis idiopática juvenil, artropatías microcristalinas como la gota, enfermedades óseas como la osteoporosis, enfermedades del tejido conectivo como el lupus o el síndrome de Sjögren, la espondilitis anquilosante y la vasculitis. A continuación, nos adentraremos en tres de ellas.

Artrosis

¿Sabías que la artrosis es la primera causa de incapacidad laboral en nuestro país? Se trata de una enfermedad articular degenerativa cuya característica principal es el deterioro del cartílago. Sin embargo, no solo afecta al cartílago, sino que también se ven dañadas algunas estructuras de la articulación como el hueso subcondral, la membrana sinovial e incluso los músculos periarticulares y ligamentos. Dicha patología reumática puede llegar a tener un gran impacto en la calidad de vida de quienes la padecen, lo que se acentúa por su carácter crónico. El tratamiento de la artrosis, por lo tanto, gira en torno a retrasar su avance y mejorar las condiciones de vida del paciente reduciendo sus síntomas.

Epidemiología

La artrosis es una enfermedad con una gran incidencia a nivel global, siendo la patología articular más frecuente en todo el mundo. Según los datos del informe del CGCOF, la frecuencia estimada con la que la artrosis se da de manera sintomática es del 29% en población mayor de 20 años. De estas personas que la padecen, la zona del cuerpo donde más se da es la columna lumbar. En segundo lugar, suele aparecer en las rodillas.

Artritis reumatoide

A continuación, hablaremos de la artritis reumatoide, una de las enfermedades reumáticas más frecuentes a nivel mundial. Se trata de una patología inflamatoria y de carácter autoinmune. Afecta, por lo general, a articulaciones periféricas como son las manos, muñecas, codos, hombros, pies, rodillas y caderas. Además, el daño que provoca en estas articulaciones se da de forma simétrica. 

Esta enfermedad autoinmune afecta a la membrana sinovial causando inflamación, derrames en la articulación, formación de vasos sanguíneos nuevos e hipertrofia, por lo que se forma un tejido anómalo que perjudica a los otros tejidos. También puede dañar al pulmón, el pericardio, los ojos, etc.

Epidemiología

Según los datos del informe del CGCOF sobre la artritis reumatoide, se estima que el 0,82% de la población en España mayor de 20 años padece esta enfermedad. Su aparición es más común en el caso de las mujeres, llegando a ser tres veces más frecuente que en los hombres.

Esta patología reumática tiene dos picos de incidencia. El primero de ellos son personas jóvenes alrededor de los 40 años. El segundo se trata de personas con una edad comprendida entre los 60 y 65 años.

Espondilitis anquilosante 

Por último, os hablamos de la espondilitis anquilosante, una enfermedad reumática que pertenece al grupo de las espondiloartropatías. Este grupo de patologías se caracteriza por su carácter autoinmune, que daña distintas articulaciones como por ejemplo, las de la columna vertebral, e inflama la unión entre el hueso y el tendón, ligamento o músculo. La espondilitis anquilosante también destaca por la calcificación progresiva que da lugar a una anquilosis o pérdida del movimiento. 

Esta patología crónica, suele manifestarse con brotes inflamatorios, que van distanciándose y siendo más leves con la edad.

Epidemiología

Las cifras señalan que la espondilitis anquilosante afecta al 0,26% de la población española con edad superior a los 20 años, según el CGCOF. Esto se traduce, aproximadamente, en unas 100.000 personas. En el caso de esta enfermedad reumática, se presenta con mayor frecuencia en hombres que en mujeres. Además, estos suelen tener una edad comprendida entre los 20 y los 30 años, por lo que vemos que tiene una mayor incidencia en personas jóvenes.

La artrosis, la artritis reumatoide y la espondilitis anquilosante, al igual que ocurre con otras de las principales enfermedades reumáticas, coinciden en aspectos como los síntomas o los factores de riesgo. Por ello, hemos recogido los más relevantes para poder comparar estas 3 patologías.

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