Actuación farmacéutica frente a los anticonceptivos
Los anticonceptivos forman parte de las consultas habituales en farmacia.
Pueden surgir dudas sobre cómo utilizarlos, qué hacer ante un olvido, posibles efectos adversos, interacciones o anticoncepción de urgencia.
Desde la farmacia podemos ofrecer información clara y sin juicios, favorecer un uso correcto y detectar situaciones que necesitan valoración médica.
¿Qué métodos anticonceptivos existen?
Podemos encontrar diferentes tipos de anticoncepción:
- Métodos de barrera, como el preservativo.
- Anticonceptivos hormonales orales.
- Parche anticonceptivo.
- Anillo vaginal.
- Implante.
- Dispositivos intrauterinos.
- Otros métodos de larga duración.
No existe un método adecuado para todas las personas.
La elección depende de factores como edad, antecedentes, preferencias, facilidad de uso y posibles factores de riesgo.
El preservativo también protege frente a las ITS
Este punto debe explicarse siempre.
Los anticonceptivos hormonales ayudan a prevenir el embarazo, pero no protegen frente a las infecciones de transmisión sexual.
El preservativo reduce el riesgo de transmisión de muchas ITS y puede utilizarse junto a otros métodos anticonceptivos.
Puedes ampliar esta parte en nuestro artículo sobre el abordaje de las infecciones de transmisión sexual desde la farmacia o en el curso de Infecciones de transmisión sexual.
Anticonceptivos hormonales: utilizar correctamente la pauta
En la anticoncepción hormonal, la eficacia depende en gran medida de seguir correctamente las instrucciones.
Desde farmacia podemos comprobar:
- Si la usuaria sabe cuándo iniciar el tratamiento.
- Cómo debe utilizarlo.
- Qué hacer si olvida una dosis.
- Qué ocurre si presenta vómitos o diarrea.
- Qué medicamentos o productos está utilizando.
Las recomendaciones ante un olvido no son iguales para todos los anticonceptivos.
Dependen del medicamento, del número de dosis olvidadas y del momento del ciclo.
Por eso, ante una duda concreta conviene consultar siempre el prospecto o la ficha técnica actualizada del medicamento en CIMA, de la AEMPS.
Cuidado con las interacciones
Algunos medicamentos pueden reducir la eficacia de los anticonceptivos hormonales.
Es especialmente importante detectar el uso de determinados inductores enzimáticos, como algunos tratamientos antiepilépticos, rifampicina o productos que contienen hipérico.
La interacción dependerá del anticonceptivo y del medicamento utilizado.
Por eso, ante una nueva dispensación podemos preguntar:
“¿Utilizas algún anticonceptivo hormonal?”
y, a la inversa, al dispensar un anticonceptivo revisar si existen otros tratamientos relevantes.
No debemos recomendar suspender o modificar la pauta por iniciativa propia.
Riesgo trombótico y anticonceptivos hormonales combinados
Los anticonceptivos hormonales combinados aumentan ligeramente el riesgo de tromboembolismo venoso.
La AEMPS recuerda que el riesgo general sigue siendo bajo, pero puede variar según el tipo de anticonceptivo y aumentar cuando existen otros factores de riesgo.
Entre ellos encontramos:
- Tabaquismo.
- Edad.
- Sobrepeso.
- Antecedentes personales o familiares de trombosis.
- Determinados tipos de migraña.
- Periodos de inmovilización.
- Situaciones posteriores al parto.
Puedes consultar la información de seguridad de la AEMPS sobre anticonceptivos hormonales combinados.
Desde la farmacia no debemos alarmar ni recomendar abandonar el tratamiento.
Sí debemos ayudar a reconocer posibles señales de alarma y favorecer la valoración sanitaria cuando aparezcan.
¿Qué síntomas requieren atención?
Ante un anticonceptivo hormonal combinado, conviene derivar de forma urgente si aparecen síntomas compatibles con un posible evento tromboembólico, como:
- Dolor o hinchazón importante en una pierna.
- Dificultad respiratoria repentina.
- Dolor torácico.
- Alteraciones neurológicas súbitas.
- Síntomas intensos y nuevos que hagan sospechar una complicación.
También conviene recomendar valoración médica ante efectos adversos importantes o persistentes.
Anticoncepción de urgencia
La anticoncepción de urgencia puede utilizarse después de una relación sexual sin protección o cuando ha fallado el método habitual.
En España podemos encontrar anticoncepción oral de urgencia con:
Levonorgestrel
Está indicado dentro de las 72 horas posteriores a la relación sexual sin protección o al fallo anticonceptivo.
Debe utilizarse lo antes posible.
Acetato de ulipristal
Puede utilizarse hasta las 120 horas, es decir, 5 días, después de la relación sexual sin protección o del fallo anticonceptivo.
También debe tomarse cuanto antes.
La anticoncepción de urgencia actúa principalmente retrasando o impidiendo la ovulación.
No interrumpe un embarazo ya establecido y no es un medicamento abortivo.
La OMS ofrece información estable sobre anticoncepción de urgencia, y las fichas técnicas actualizadas pueden consultarse en CIMA.
Qué preguntar ante una anticoncepción de urgencia
La entrevista debe ser breve, clara y respetuosa.
Puede ser útil conocer:
- Cuánto tiempo ha pasado desde la relación.
- Qué método falló.
- Si ha habido otras relaciones sin protección durante el ciclo.
- Qué anticonceptivo habitual utiliza.
- Qué medicamentos o plantas medicinales está tomando.
- Si existen vómitos o problemas de absorción.
- Cuándo fue la última menstruación.
Hay que prestar especial atención a medicamentos inductores enzimáticos, porque pueden modificar la eficacia de algunos anticonceptivos de urgencia.
¿Qué pasa después de tomar la anticoncepción de urgencia?
Aquí es importante explicar que una píldora de urgencia no protege frente a nuevas relaciones sexuales posteriores.
Además, las instrucciones para continuar o reiniciar la anticoncepción hormonal dependen del principio activo utilizado.
Por eso, conviene revisar siempre la información del medicamento concreto y explicar qué método de barrera debe utilizarse posteriormente.
También debe recomendarse una prueba de embarazo o valoración sanitaria cuando exista un retraso menstrual importante, síntomas de embarazo o dudas sobre la eficacia.
La anticoncepción de urgencia no sustituye al método habitual
Puede utilizarse cuando sea necesaria, pero no debería convertirse en el método anticonceptivo habitual.
Si una persona necesita recurrir a ella repetidamente, puede ser un buen momento para recomendar valoración y asesoramiento sobre un método anticonceptivo regular que se adapte mejor a sus necesidades.
La farmacia puede aprovechar esa conversación para ofrecer educación sanitaria sin culpabilizar ni juzgar.
Atención especial a la privacidad
Las consultas relacionadas con anticoncepción y salud sexual pueden generar vergüenza, especialmente entre usuarios jóvenes.
Conviene:
- Hablar con naturalidad.
- Utilizar un lenguaje sencillo.
- Evitar juicios.
- Favorecer la privacidad.
- Comprobar que la persona ha entendido las indicaciones.
Puedes ampliar esta parte en nuestro artículo sobre cómo mejorar la comunicación en farmacia.
El papel de la farmacia frente a los anticonceptivos
Nuestra intervención puede resumirse en:
Informar sobre el uso correcto.
Resolver dudas sobre olvidos.
Detectar posibles interacciones.
Explicar la anticoncepción de urgencia.
Recordar la prevención de ITS.
Identificar señales de alarma.
Derivar cuando sea necesario.
La anticoncepción es un área en la que una explicación sencilla y correcta puede marcar una gran diferencia.
Por eso, desde la farmacia no se trata únicamente de dispensar un método anticonceptivo.
Se trata de ayudar a que el usuario sepa utilizarlo de forma segura y eficaz.